20 de Marzo: Internet se abre paso en Cuba Abril 13, 2008
Los blogs, los mercados virtuales y los debates vía electrónica son un mundo subterráneo para la mayoría de los cubanos, por las restricciones oficiales para el acceso a Internet, pero llegan a la red desde la isla sorteando prohibiciones y con una popularidad creciente.
La cultura del blog ha sido propulsada en poco tiempo por un limitado club de estudiantes, informáticos, artistas, periodistas y disidentes con posibilidades de conexión, y ahora sus páginas son foros alternativos en los que se habla desde política hasta poesía, pero con una misma obsesión: Cuba.
Aunque existe variedad entre los blogs, se trata de un universo bastante cerrado, con enlaces y referencias comunes, críticas políticas, temas de actualidad, guiños generacionales -como en el caso del popular ‘Generación Y’- o repetición de noticias de medios oficiales.
El directorio de blogs de periodistas, patrocinado por la Unión de Periodistas de Cuba, tiene un listado con más de cien páginas personales, pero hay decenas cuyo origen es menos específico, con contenidos polémicos y autores que no siempre se identifican abiertamente.
Como última novedad, acaba de aparecer ‘Potro salvaje’, un peculiar sitio de autores anónimos sobre “el espinoso tema de la Internet en Cuba”, cuyos creadores prometen hablar de “censura, filtros, páginas bloqueadas”.
Potro Salvaje invita a “blogueros, foreros, informáticos, hackers y hasta censores” a usar su espacio para “leer, descargar software y debatir”, y facilita una lista de páginas censuradas desde Cuba, con programas para poder verlas y “trucos” informáticos de todo tipo.
Entre broma y denuncia, el Potro plantea “problemas para hackers”, recuerda los escollos para acceder a Internet en Cuba, y resalta que “algunos funcionarios, extranjeros residentes y piratas, que compran un password (claves, son los únicos internautas que navegan en tan reducidas aguas”.
El libre acceso a Internet desde los domicilios está vetado en Cuba y sólo algunos profesionales -fundamentalmente de los campos de la cultura, la educación y la salud- tienen permiso para conectarse.
Según cálculos extraoficiales, menos del uno por ciento de los once millones de cubanos tienen correo electrónico y acceso para navegar.
Además, dentro de ese grupo la mayoría sólo puede utilizar los servicios de mensajería y los sitios que patrocinan los servidores nacionales.
En uno de sus artículos, el ex presidente cubano Fidel Castro culpó a inicios de este mes al gobierno de los Estados Unidos de “impedir” al pueblo de Cuba el acceso a Internet con sus “esfuerzos” para bloquear dominios vinculados a la isla, pero no mencionó las limitaciones internas.
Es difícil conocer el verdadero impacto de los blogs y demás servicios de la red en este particular país que lleva décadas con un estricto régimen comunista y penurias económicas causadas en parte por el bloqueo comercial de los Estados Unidos.
El primer indicio de intenso flujo electrónico apareció en enero de 2007, con un sonado debate en Internet sobre la época de represión cultural que duró de 1971 a 1976.
La discusión abierta de intelectuales y artistas sobre aquella etapa conocida como “quinquenio gris” nació por correo electrónico, se expandió como dinamita a más de 1.500 direcciones dentro y fuera de Cuba, e involucró a las autoridades culturales y políticas del país, aunque a puertas cerradas.
Otra señal visible del provecho que sacan los cubanos de Internet está en algunas páginas de clasificados de compra-venta entre particulares, en los que las prohibiciones oficiales de comercializar ciertos artículos se ignoran con desparpajo.
La página de Cuba en el sitio ‘clasificados.st’ fue el primer escaparate de la isla en el mercado virtual, y recientemente apareció ‘Revolico’, un sitio solo para anuncios desde Cuba, que en los últimos 60 días ha publicado más de 37.000 mensajes.
Internet es así una vitrina de productos que no ofrecen los establecimientos comerciales cubanos (todos estatales), como lectores de DVD, celulares, computadoras y autos, y una plataforma para servicios como peluquería, masajes, clases de baile o idiomas.
Cómo se distribuye esa información en la red, quiénes la suben y utilizan, es un relato complicado, entre el mercado negro y la solidaridad.
Los cubanos siguen una lógica particular para sortear las escaseces y prohibiciones, la misma mediante la cual una sola cuenta de correo electrónico puede beneficiar a muchas personas y permite que una noticia censurada por los medios de comunicación (también todos estatales) sea popular en cuestión de horas.
Web de la noticia: http://www.lavanguardia.es/lv24h/20080320/53445995730.html
