3 de Abril: Raúl Castro reconsidera la política de dos monedas Abril 15, 2008
El gobierno de Raúl Castro elimina las restricciones a la venta de artículos de consumo, pero esos bienes están fuera del alcance del ciudadano común, cuyo sueldo es pagado en pesos cubanos que no valen nada.

PESO CUBANO
Casi todos los artículos deben ser pagados en pesos convertibles, conocidos como CUC y cuyo valor es 24 veces el del peso cubano.
Los estantes de los negocios que aceptan pesos cubanos están casi vacíos. Y el CUC es la única moneda aceptada en los comercios conocidos como “el shopping”, que venden una cantidad de artículos que los cubanos ven solo en sueños: televisores de pantalla plana, cosméticos franceses y carne uruguaya.
La hija de 15 años de Regla Jiménez quiere un reproductor musical MP3 para su cumpleaños.
“No puedo dárselo”, dijo Jiménez, una oficinista de 45 años que gana el equivalente a unos 17 dólares por mes. “Con mi salario de 350 pesos cubanos tengo prioridades que son la comida, los productos de aseo y de vestir”.
Para mejorar el poder adquisitivo de la gente, el gobierno tiene que buscar la forma de eliminar el sistema con dos divisas de valor muy dispar. Ya hay dos clases de personas en lo que supone es una sociedad socialista e igualitaria: un 60% que tiene acceso a los CUC y un 40% que no.
En algunos sectores de extrema pobreza, particularmente en la parte occidental del país, la gente se siente insatisfecha con sus condiciones de vida.
Y reformas recientes por las cuales se permite a la gente comprar teléfonos celulares y electrodomésticos, alquilar autos y alojarse en hoteles caros no benefician en lo más mínimo a trabajadores que ganan un promedio de 19,50 dólares al mes.
“Ahora podemos ir a los hoteles. Qué bueno! Pero ¿con qué dinero? No con mi sueldo”, expresó Silvita, una doctora de 42 años que, como la mayoría de los cubanos, no quiso dar su apellido al hablar con periodistas extranjeros. “Si no le dan más valor al peso y se hace la moneda única, yo creo que esta medida es peor, porque nos damos más cuenta todavía de que nuestro salario no tiene ningún valor”.
Raúl Castro ha dicho que está de acuerdo en que el sistema de dos monedas debe ser modificado, pero sabe que hacerlo no será sencillo.
Algunos economistas señalan que un primer paso podría ser vender bienes y servicios en pesos, no en CUCs.
“Eso aumentará la demanda y aumentará su valor”, comentó Arch Ritter, experto en la economía cubana de la Universidad Carleton de Ottawa, Canadá. “Si uno solo puede comprar estas cosas con CUCs, estas reformas no servirán de mucho”.
Si se reduce el valor del CUC, habrá una enorme demanda en los negocios caros, creados para turistas y extranjeros, y en los que el cubano común debe pagar sumas inalcanzables para su bolsillo por artículos básicos. Un paquete con cuatro rollos de papel higiénico, por ejemplo, cuesta el equivalente a dos días de trabajo de un empleado estatal promedio. Una botella de aceita para cocinar cuesta cuatro días de salario.
“Hagamos de cuenta que el gobierno decide mañana pasar gradualmente a un sistema de una sola moneda y dispone que el CUC equivale a ocho pesos, no a 24″, expresó Carmelo Mesa Lago, profesor emérito de la Universidad de Pittsburgh, experto en la economía cubana. “De inmediato, la gente convertirá sus pesos en CUCs y barrerán con todas las mercancías de los negocios. ¿Qué hace el gobierno al día siguiente?”.
Raúl Castro y numerosos economistas cubanos coinciden en que habrá que aumentar la productividad antes de unificar las dos monedas. Pero eso no alcanzará, según el economista disidente Oscar Espionsa Chepe, quien opina que los salarios actuales no estimulan la productividad, la cual solo aumentaría si se permite que más gente trabaje por su cuenta.
Espinosa opinó en un ensayo que hay que aprovechar lo que describe como “los enormes excedentes de fuerza de trabajo ubicados hoy sin ningún provecho en el sector estatal, lo que imposibilita una debida organización laboral, el incremento de la productividad y el aumento del salario real”.
Cuba creó un sistema económico con dos divisas a comienzos de la década de 1990, luego de que el país perdió las preferencias comerciales que le acordaba la Unión Soviética.
Para promover el turismo y la inversión extranjera, el gobierno legalizó el dólar, que por entonces era la única divisa aceptada en los negocios para extranjeros. Esas “diplotiendas” ofrecían artículos de lujo importados y muchos bienes básicos que no se podían conseguir en ninguna otra parte durante un período de estrechez económica.
Por esa misma época se creó el CUC, que mantuvo una paridad de 1-1 con el dólar hasta hace tres años y medio, en que Fidel Castro prohibió los dólares. El Banco Central revaluó posteriormenten el CUC, que ahora se cotiza a 1,08 dólares.
Tanto el valor del peso como el del CUC son fijados artificialmente por el gobierno y ninguno es aceptado en mercados internacionales.
Los empleados del gobierno cobran sus sueldo en pesos y pagan en esa moneda bienes y servicios subsidiados por el estado, incluidos transporte y servicios públicos, así como por algunos alimentos básicos racionados.
Las raciones no alcanzan y los cubanos deben acudir a mercados donde los agricultores venden los excedentes que quedan tras cumplir con las cuotas que les fija el gobierno, y cobran en pesos a precios del mercado. O pueden ir a tiendas para extranjeros y pagar precios mucho más altos en CUCs.
“La mayor parte de la gente necesita las dos divisas para sobrevivir”, manifestó Ritter.
Desde que Raúl Castro asumió definitivamente la presidencia circulan rumores de que el peso será revaluado. La partida de Fidel tras 49 años en el poder hizo que mucha gente se afanase por convertir CUCs en pesos, según algunos residentes y fuentes bancarias.
Para fusionar los dos sistemas monetarios, serán necesarios otros cambios grandes en las estructuras salariales, la producción y la inversión, en un país en el que el gobierno controla el 90% de la economía, de acuerdo con economistas.
“Por eso no se sabe cuánto tiempo se demorarán para tomar esas medidas, pero de inmediato no va a ser”, afirmó Guillermo Soler, un jubilado de 70 años.
Web de la noticia: http://www.cadenaglobal.com/noticias/default.asp?Not=170952&Sec=8


