HISTORIA,GEOGRAFÍA Y CLIMA Abril 10, 2008
DESDE LOS PUEBLOS PRECOLOMBINOS HASTA LAS SANCIONES DE LA UNIÓN EUROPEA
Geografía de Cuba
Cuba no es solamente una isla, sino un archipiélago integrado por más de 1.600 cayos e islas. Las principales islas son Cuba, propiamente dicha, e Isla de la Juventud, que hasta 1978 se conocía como isla de Pinos.
El archipiélago cubano se halla en la zona tropical del planeta. Está situado en el Mar del Caribe, a la entrada del golfo de México, razón por la cual se ha llamado a Cuba la llave del golfo.
La superficie del archipiélago es de unos 111.000 km2. La isla principal, Cuba, tiene en el mapa la forma de un cocodrilo, mide unos 1.200 km de largo y su anchura es variable: 32 km por su parte más estrecha y 190 km por la más ancha.
El territorio del país está dividido administrativamente en 14 provincias y 169 municipios.
La población de Cuba asciende a 11 millones de habitantes. Aproximadamente el 66% de los cubanos son blancos, el 12% son negros, el 21,9% mulatos y el 0,1% de rasgos asiáticos.
Cuba tiene 10 ciudades que sobrepasan los 100.000 habitantes. En primer lugar La Habana, capital de la república con algo más de dos millones de habitantes. Las demás son Santiago de Cuba, Camagüey, Holguín, Santa Clara, Guantánamo, Pinar del Río, Matanzas, Cienfuegos y Bayamo.
El clima es semitropical. Puede decirse que existe un verano permanente, con una temperatura más alta y estable en los meses intermedios del año (que puede sobrepasar los 35ºC en julio y agosto) y más baja y variable en los finales y principios del año, cuando resulta fría a intervalos, aunque casi nunca es inferior a los 6ºC (meses de enero y febrero). En la zona oriental del país, los termómetros suelen marcar uno o dos grados más que en Occidente.
Estado y gobierno
La constitución vigente en Cuba data de 1976, la cual establece que Cuba es un Estado socialista de obreros, campesinos y demás trabajadores manuales e intelectuales.
El sistema de Poder Popular está integrado por las Asambleas Municipales y Provinciales, así como por la Asamblea Nacional, que es el órgano supremo del poder del Estado y la encargada de fiscalizar a todos los órganos estatales y de gobierno.
Todos los órganos del Estado, incluyendo los ejecutivos y los tribunales, son electivos y renovables periódicamente. Los delegados a las Asambleas Municipales y los diputados a la Asamblea Nacional son elegidos periódicamente (cada dos años y medio los primeros y cada cinco los diputados). Mediante sufragio universal. Directo y secreto.
En Cuba tienen derecho a votar todos los hombres y mujeres, mayores de 16 años.
Para que cualquier candidato resulte electo, es indispensable que obtenga más del 50% de los votos emitidos. Una especificidad del sistema político cubano es que todos los cargos electivos pueden ser revocados en cualquier momento por decisión mayoritaria de quienes los eligieron.
La llegada de Colón a Cuba
La existencia de Cuba, como la del continente americano en general, era prácticamente desconocida por los europeos hasta finales del siglo XV. Cristóbal Colón llegó a tierra americana el 12 de octubre de 1492 que desembarcó en una pequeña isla del archipiélago de las Bahamas. Los nativos llamaban a aquella isla Guanahaní (actualmente Watling). Él la llamó San Salvador, por ser la que lo salvó del desastre.
El día 27 de octubre de 1492 llegó Colón a Cuba, a la que llamó Juana en honor del príncipe Juan, primogénito de los Reyes Católicos. Poco más tarde, en 1515, la misma isla sería llamada Fernandina, por decisión de Fernando el Católico; pero incluso durante los primeros tiempos de la colonización se impuso en nombre de Cuba, que era como la conocían sus pobladores primitivos.
Los pobladores de Cuba que encontró Colón
Cuando llegaron los conquistadores habitaban Cuba no menos de tres grupos indígenas de diferentes niveles de desarrollo que han sido designados con los nombres de taínos, siboneyes y guanajatabeyes.
No se ha podido determinar con exactitud el tronco étnico del que proceden los siboneyes y guanajatabeyes ni el lugar exacto desde donde emigraron a Cuba. Pero se estima que pudieron haber partido de la Florida, Yucatán o América del Sur. Sin embargo el origen de los taínos parece más claro. Los historiadores coinciden en señalar que proceden de los aruacos, pueblo indio de América del Sur, de la costa noroccidental de Venezuela, de la cuenca del Orinoco.
Cuando Colón llegó a Cuba, una gran parte de los taínos llevaban decenas de años, siglos tal vez, viviendo en Cuba.
Los guanajatabeyes, eran el pueblo más atrasado de Cuba. No construían viviendas. Eran prácticamente nómadas, vivían en cavernas y su ocupación era la pesca. No cultivaban la tierra, no tallaban ni pulimentaban la piedra. Su cultura correspondía, pues, al período paleolítico. El alimento fundamental de los guanajatabeyes eran los peces y moluscos.
Según el padre Las Casas, los siboneyes vivían junto a los taínos en calidad de sirvientes, no de esclavos. Los taínos constituyen, por su grado de desarrollo, el grupo más representativo de la prehistoria cubana. Tenían la cultura más avanzada: tallaban y pulimentaban la piedra, cultivaban la tierra y tenían una organización social superior a las de los demás grupos.
A la llegada de los conquistadores, las principales ocupaciones de los taínos eran la pesca, la caza, el cultivo de la tierra y las labores domésticas. A excepción de unos supuestos perros mudos no tenían animales domésticos. Tuvieron una característica que los distingue de otros pueblos primitivos de Europa, Asia o África. Mientras en estos últimos pueblos citados el desarrollo de la producción lleva de la caza al pastoreo y, después de éste, a la agricultura, en el continente americano, debido a las condiciones naturales, se salta de la caza a la agricultura sin pasar por el pastoreo.
Los indios cubanos conocían el oro, mas no lo trabajaban. No sabían tampoco cómo obtener el cobre, el estaño, el hierro, ni por tanto el bronce. Para pescar utilizaban anzuelos de espina de pescado y redes tejidas de algodón.
La caza era otra de las actividades predilectas, aunque también la practicaban en forma rudimentaria. Para cazar algunos animales se ayudaban de perros mudos y eran matados a golpes con unos palos muy gruesos a los que llamaban macanas.
Cuando Colón llegó a Cuba, el país era un bosque inmenso. La isla estaba libre de animales feroces o de serpientes venenosas y sus pacíficos habitantes trabajaban tranquilamente.
Entre los aborígenes el trabajo tenía carácter colectivo. Era necesario el concurso de muchas personas para remover extensiones considerables de tierra por medio de un palo con la punta endurecida, llamado coa.
A propiedad colectiva y trabajo colectivo correspondía también la distribución igualitaria de los productos. Colón cuenta en sus escritos que de aquello que uno tenía, hacían parte todos, en especial “de las cosas comederas”.
Los taínos dependían de una economía natural. Producían sólo para el consumo interno de la comunidad y no para el cambio. Sólo de manera ocasional los grupos indígenas de Cuba intercambiaban lo que producían. Desconocían por completo el valor de lo producido. Esa categoría económica, la de valor, no existía para ellos. Eran capaces de entregar a los conquistadores objetos de mucha utilidad en cantidades apreciables (arrobas de algodón hilado, cestas enormes de fruta, etc.) a cambio de trozos de escudillas rotas, pedazos de vidrio, arcos de barril rotos, etc.)
Colonización de Cuba
Tras el descubrimiento, la primera tierra americana colonizada fue La Española, nombre que había dado Colón a la isla que actualmente ocupan Haití y Santo Domingo. Cuba permaneció olvidada de los conquistadores hasta 1510.
El único viaje importante que se hizo a la isla en esos años fue el de Sebastián Ocampo, quien salió de la española para explorar las costas cubanas. La información recogida sobre Cuba en cuanto a la feracidad de su tierra, la bondad de los indios y las magníficas cualidades de sus costas, avivó el deseo de conquistarla y colonizarla.
Esta misión fue encomendada a Diego Velazquez, que se hizo acompañar por algunos hombres que más tarde se haría muy famosos en América: Pánfilo de Narváez, Hernán Cortés, Juan de Grijalba, Pedro de Alvarado, Diego de Ordaz y otros. Velázquez debía apoderarse de todo el territorio de la isla, subyugar a los indios y convertirlos a la religión católica, averiguar si realmente había oro en Cuba y fundar pueblos para comenzar la colonización.
En 1510 comenzó la ocupación de Cuba por los conquistadores. Pese al carácter pacífico de los aborígenes, la conquista se inició con violencia. Los indios orientales tenían conocimiento de las crueldades a que eran sometidos sus hermanos de La Española, porque muchos de éstos habían llegado a Cuba huyendo de los conquistadores.
Uno de los aborígenes que huyó de La Española a Cuba se llamaba Hatuey, el cual reunió a un grupo de indios orientales con el propósito de hacer resistencia armada a los conquistadores. Lucharon durante varios meses en una zona montañosa, pero sus armas y su organización no podían competir con la de los conquistadores, y finalmente fue aplastada la resistencia y capturado el cacique Hatuey, quien murió quemado vivo en una hoguera.
Cuenta el padre Bartolomé de las Casas que amarrado Hatuey a un árbol para ser quemado, y cuando ya las llamas le lamían el cuerpo, un fraile trató de convertirlo al cristianismo. El indio preguntó para qué debía hacerse cristiano y el fraile contesto: “para ir al cielo”. El cacique quiso saber si los conquistadores cuando morían iban también al cielo, a lo que el cura respondió afirmativamente. Entonces Hatuey respondió: “No quiero ir al cielo para no encontrarme allí con ellos”.
La llegada de africanos a América
A 40 años de la conquista, la población indígena de Cuba estaba prácticamente extinguida. Los colonizadores necesitaban nuevos brazos y pensaron en los negros africanos, una población que por su bajo nivel de desarrollo social y la imposibilidad de que hicieran seria resistencia a los buscadores de esclavos, constituía la fuente más propicia para sustituir a los indios. Se sabía que un negro rendía cuatro veces más que un indio en las minas y que era mucho más resistente.
La esclavitud de los negros existía en la Península Ibérica desde la Edad Media, pero fueron los portugueses los que dieron el gran impulso a la trata de negros. Desde 1503 hubo esclavos negros en La Española y desde 1513 está acreditada su presencia en Cuba. El comercio de esclavos negros aumentó mucho hacia finales del siglo XVI, cuando se establecieron en Cuba los primeros ingenios azucareros.
Los negros eran cazados en el continente africano, y se les cargaba hacinados en los barcos negreros, de tal modo que muchos morían en la travesía del Atlántico. Al final eran vendidos en las costas de América a los grandes terratenientes y otras personas acaudaladas.
El trabajo esclavo predominó en Cuba durante tres siglos y medio.
La independencia de España
A partir de la década de los años 30 del siglo XIX se fue extendiendo en Cuba el sentimiento independentista. En 1844 fue reprimido brutalmente un levantamiento de esclavos negros. A mediados del siglo XIX Estados Unidos intentó comprar la isla a la corona española.
En 1868 Carlos Manuel de Céspedes proclamó la independencia en Cuba, comenzando así la Guerra de los Diez Años, que finalizó en 1878 con una tregua en la que la corona española hubo de hacer importantes concesiones.
En fecha tan tardía como 1886 se abolió la esclavitud y en 1893 se declaró la igualdad jurídica entre blancos y negros.
En 1895 el gran escritor y patriota José Martí, junto con el general Máximo Gómez reanudaron la lucha por la independencia del país, siendo la evolución de la guerra muy favorable para las armas cubanas, hasta que en 1898 Estados Unidos decidió interferir en el proceso independentista y desplazar a España en el dominio de Cuba.
El 15 de febrero de 1898 Estados Unidos hizo explosionar el buque de guerra llamado Maine que a la sazón se hallaba fondeado en la bahía de La Habana. Con este pretexto inició la guerra Hispano-estadounidense y finalmente España renunció a la soberanía de Cuba por el tratado de París de 1898.
Cuba bajo dominación norteamericana
La ocupación militar norteamericana duró tres años, durante este período el general norteamericano Wood personificó todos los poderes en Cuba.
La primera constitución cubana se aprobó en 1901. Estados Unidos exigió que en el propio texto constitucional se incluyera la llamada enmienda Platt. El artículo 3 de la constitución cubana de 1901 reconocía el derecho de Estados Unidos a intervenir en los asuntos internos de Cuba si veía peligrar sus intereses económicos en la isla.
En 1934 fue derogada la enmienda Platt, pero tal hecho apenas si tuvo trascendencia porque para esa fecha la dominación económica norteamericana estaba perfectamente asegurada.
El golpe de Estado de Batista
En 1952, cuando Cuba se hallaba en período electoral, el candidato Fulgencio Batista dio un golpe de Estado que impidió la celebración de las votaciones.
Estados Unidos dio el placet al nuevo gobierno y los políticos de los viejos partidos, tan acostumbrados a sus politiquerías, comenzaron a colaborar con Batista. En los primeros momentos solamente los estudiantes de La Habana constituyeron un foco de resistencia radical al régimen de Batista.
Formalmente Batista mantuvo vigente la constitución de 1940, pero suspendió las libertades de expresión, reunión y prensa. Suspendió el derecho de huelga y prohibió la actividad de todos los partidos políticos.
El asalto al cuartel Moncada
El 26 de julio de 1953, aproximadamente al año de la subida de Batista al poder, un grupo de jóvenes encabezados por Fidel Castro atacaron simultáneamente dos cuarteles del ejército: uno el cuartel Moncada de Santiago de Cuba y otro un cuartel de la ciudad de Bayamo.
Ambos ataques fracasaron. De 160 atacantes que habían tomado parte en los asaltos, la mitad fueron capturados durante los dos primeros días y tras ser torturados se les fusiló extrajudicialmente. Los que como Castro aguantaron unos días más en los bosques lograron conservar la vida y posteriormente tendrían su juicio.
Cuando llegó el momento de juzgar a Fidel Castro, éste denunció el régimen de Batista, acusándole de anticonstitucional, cosa que por otra parte era más que evidente, puesto que había nacido de un golpe de Estado. Pero dado que las acusaciones contra Castro eran de alzamiento armado contra el orden constitucional, la afirmación de Fidel tenía una gran importancia porque invertía los papeles del juicio al erigirse el acusado en acusador.
Durante el juicio Fidel Castro responsabilizó al gobierno de la existencia de 700.000 cubanos sin trabajo, de las malas condiciones en las que vivían 500.000 trabajadores de las granjas que habitaban en chozas. Se refirió también a los jubilados a quienes funcionarios de la administración robaban sus pensiones, a los 100.000 pequeños granjeros que trabajaban unas tierras que no eran suyas, a las 200.000 familias campesinas que no poseían ni un solo palmo de tierra. También aludió a que la mitad de la tierra mejor cultivada estaba en manos de extranjeros.
Pese a la brillante defensa realizada por el propio Fidel Castro que terminó pronunciando la célebre frase: “La Historia me absolverá”, el tribunal militar le condenó a 15 años de prisión.
El desembarco del Granma
En 1955 la promulgación de una amnistía general puso en libertad a Fidel y a los demás compañeros, que para aquel entonces habían adoptado el nombre de Movimiento del 26 de julio. En ese momento Castro se dirige a Estados Unidos y posteriormente a Méjico, donde conoce al Che. Desde allí presenta su dimisión pública como miembro del Partido Ortodoxo.
A finales de 1956 Castro partió de Méjico al frente de una expedición de 82 hombres a bordo de una pequeña embarcación llamada Granma. Se preveía que coincidiendo con la llegada del Granma se produciría un alzamiento popular en Santiago de Cuba al frente del cual se encontraría Frank Pais.
Un retraso del Granma, que tardó en la travesía dos días más de lo previsto descoordinó todos los planes y obligó al grupo de insurrectos desembarcados a dirigirse a la Sierra Maestra, en la parte meridional de la isla. Una zona que incluye las montañas más elevadas de Cuba, cubiertas de bosques, con unas dimensiones de unos 160 kilómetros de largo por unos 30 ó 40 de ancho en la parte más dilatada.
La Sierra Maestra era una zona pobre que desde tiempos inmemoriales había pertenecido a un reducido grupo de familias. Más de la mitad de la población de la sierra eran analfabetos. La actividad productiva por excelencia era la agricultura. La mayor parte de las comunicaciones eran forestales. Este sería el marco geográfico de la guerrilla.
Aparte de las acciones armadas de la sierra, en las ciudades también se producían actos de sabotaje. En este sentido el grupo que más destacaba era el de unos estudiantes que se hacían llamar Directorio Revolucionario.
La actuación de la guerrilla aceleró la descomposición del corrupto régimen batistiano que pese a que empleó todos sus recursos militares y policiales contra la guerrilla y contra la población en general iba perdiendo armas, efectivos y territorios en favor del ejército rebelde. El último día del año 1958 Batista huyó hacia los Estados Unidos
El enfrentamiento con los Estados Unidos
Enseguida del triunfo de la Revolución comenzaron los actos hostiles de Estados Unidos. En 1959, aviones estadounidenses lanzaron bombas sobre La Habana. A principios de 1960 Estados Unidos tomó las primeras medidas económicas contra Cuba. El presidente Eisenhower mandó reducir las cuotas de azúcar que Cuba venía exportando a USA. En esas circunstancias adversas la Unión Soviética ofreció comprar el azúcar cubano y ofreció un tratado de ayuda y amistad.
La reacción norteamericana ante la entrada en escena de la URSS fue la negativa de las compañías Texaco, Esso y Shell a refinar el petróleo soviético en sus factorías cubanas. La respuesta del gobierno cubano ante esta negativa no pudo ser más fulminante: nacionalizó estas empresas.
En septiembre de 1960 Fidel Castro se dirige a un millón de cubanos en la Primera Declaración de La Habana. Allí condenó el imperialismo yanqui y a la Organización de Estados Americanos. Agradeció la ayuda soviética y planteó la necesidad de una comunidad continental para acabar con la dominación del vecino del norte.
A consecuencia de la I Declaración de La Habana, Cuba tuvo que abandonar el Banco Mundial y en enero de 1961 se produjo la ruptura definitiva de relaciones diplomáticas entre el gobierno de Cuba y el de los Estados Unidos.
La invasión de Playa Girón
Desde el primer momento del triunfo de la Revolución la CIA había recibido instrucciones concretas en orden a derribar el gobierno revolucionario. Tras la ruptura de relaciones diplomáticas la Casa Blanca aprobó un plan de invasión. El plan consistía en hacer desembarcar un cuerpo expedicionario de cubanos exiliados, proclamar la existencia de un gobierno provisional en la cabeza de puente establecida y reclamar la ayuda de la OEA para justificar finalmente la intervención militar americana.
La invasión fracasó, los expedicionarios no lograron establecer la cabeza de puente y ante el revés sufrido Kennedy no pudo dar la orden de combate a los aviones y a los barcos americanos que se hallaban en las proximidades de la zona de operaciones.
Unos mil expedicionarios cayeron prisioneros. Entre ellos abundaban los hijos de familias acomodadas y los antiguos soldados de la dictadura.
La crisis de los misiles
Tras el fracaso del desembarco de Playa Girón, Kennedy ordenó el bloqueo económico contra Cuba y presionó a la OEA para que expulsara a Cuba de su seno.
Fidel Castro respondió a estas medidas con la Segunda Declaración de La Habana que afirmó el carácter socialista de la Revolución Cubana y volvió a condenar el imperialismo y la complicidad de los gobiernos latinoamericanos.
Tras los intentos de invasión, Cuba se cargó de argumentos ante la URSS para conseguir armamento, incluso atómico. Se empezaron a instalar en Cuba rampas de misiles con cabeza atómica.
La actitud de los Estados Unidos acerca de este tema fue tajante. Estaban dispuestos a desencadenar una guerra atómica antes que admitir la presencia de cohetes con cabeza atómica en suelo cubano. En 1962 el mundo vivió unos días de extrema tensión ante la posibilidad de que estallase una guerra atómica. Finalmente la crisis de los misiles se resolvió el 1 de noviembre de 1962 al ordenar Krucheff la retirada de los cohetes nucleares.
Las primeras medidas de la Revolución
La victoria de la Revolución fue saludada con un desbordante entusiasmo popular. Las columnas rebeldes que avanzaban desde la provincia de Las Villas, encabezadas por los comandantes Ernesto Che Guevara y Camilo Cienfuegos, eran aclamadas a su paso por ciudades y campos, y su llegada a La Habana concentró a centenares de miles de capitalinos para darles la bienvenida.
La población saludó la entrada en La Habana del Gobierno Provisional Revolucionario, proclamado en Santiago de Cuba. El Presidente provisional era el juez Manuel Urrutia, quien confeccionó en Santiago de Cuba su gabinete y designó Primer Ministro al opulento abogado José Miró Cardona. Aunque ambos habían mantenido una actitud de enfrentamiento a la tiranía de Batista, eran de tendencia conservadora y se mostraron reacios a emprender las profundas transformaciones que requería el país.
Muy pronto habría que manifestarse la contradicción entre las principales figuras del gobierno provisional y el verdadero poder revolucionario, representado por el Ejército Rebelde.
A mediados de febrero se produce la primera crisis ministerial: renuncia el Gabinete en pleno y Fidel asume el cargo de Primer Ministro, pues hasta ese momento se había mantenido como jefe del Ejército Rebelde. Con este cambio, la Revolución recibe un poderoso impulso, que se refuerza en junio con la salida de algunos ministros y se completa a mediados de julio con la solución popular de una seria crisis política. Ocurre que, ante la oposición que hacía el Presidente Urrutia a la promulgación de las leyes revolucionarias, Fidel desarrolla una táctica política de masas y renuncia al puesto de primer ministro. En una comparecencia ante la televisión para explicar las causas de su renuncia, denunció la postura obstruccionista y entreguista del Presidente. La abrumadora mayoría del pueblo exigió e impuso la renuncia de Urrutia, y en su lugar se nombró a un distinguido abogado, el Dr. Osvaldo Dorticós Torrado.
El Gobierno Revolucionario decide castigar ejemplarmente a los responsables de los crímenes cometidos por la tiranía. Los torturadores y asesinos de patriotas y revolucionarios habían escapado impunemente a lo largo de la historia de Cuba, y el pueblo confiaba en que ahora no ocurriría lo mismo.
Otra reclamación insistente del pueblo era la de eliminar la corrupción política y administrativa, y castigar a quienes se habían enriquecido a costa del sudor y la miseria de los trabajadores. El Gobierno comienza confiscando todos los bienes mal adquiridos.
Desde los días iniciales se disuelve el viejo ejército. Instrumento de dominación y terror contra el pueblo, y asume las funciones de las fuerzas armadas el Ejército Rebelde, es decir, «el pueblo uniformado» como lo llamara Camilo Cienfuegos. Desaparecen los cuerpos represivos de la oligarquía que son sustituidos por la Policía Nacional Revolucionaria.
Eliminando tradicionales abusos contra la población, y con el fin de mejorar su nivel de vida, se rebajan sensiblemente las tarifas de teléfono y electricidad. Baja el precio de las medicinas. Se reducen en un 50% los alquileres de las viviendas y se dicta una Ley de Reforma Urbana en beneficio de la población. Se declaran de uso público todas las playas del país, con lo que quedan atrás siglos de exclusivismo y de odiosa discriminación racial y social. Se inicia una vasta y esclarecedora campaña por la verdadera igualdad de todos los cubanos, no sólo ante la ley, sino también ante el trabajo, la educación y todas las manifestaciones de la vida social.
Entre los sectores priorizados por la Revolución estuvieron siempre la salud del pueblo y la educación. Apenas instaurado el nuevo poder, comienza la construcción de hospitales, policlínicas y dispensarios, principalmente en lo más apartado de los campos. Los servicios médicos empiezan a prestarse. Se respetan las consultas privadas, pero los nuevos médicos renuncian masivamente a ellas.
Igualmente ocurrió con la educación. Ante el pavoroso cuadro de un millón de analfabetos y 600.000 niños sin aula, en contraste con 10.000 maestros sin empleo, la Revolución dispone la creación de diez mil nuevas aulas para cubrir principalmente el vacío que existe en las zonas rurales, e inicia la formación de «maestros voluntarios» que tras breves cursos de preparación irían a suplir las urgentes necesidades educacionales.
La Reforma Agraria
De todas las medidas adoptadas por la Revolución en la primera etapa, la más trascendental fue la ley de Reforma Agraria. Ella asestó un golpe mortal al dominio imperialista sobre Cuba y al viejo cáncer del latifundismo. Anuló el derecho de las compañías y de los ciudadanos extranjeros a poseer tierras en Cuba, excepto en el caso de que estos ciudadanos fueran pequeños agricultores, y fijó en 400 hectáreas el máximo de extensión de tierra que podía tener una persona natural o jurídica.
Al mismo tiempo que se expropiaba a los terratenientes, se iba entregando tierra a los campesinos para que la cultivasen.
Los latifundios mayores fueron nacionalizados y dieron lugar a las granjas del pueblo. En estas granjas del pueblo estaba el germen de la futura sociedad socialista en la agricultura.
La Ley de Reforma Agraria no tenía en sí misma carácter socialista. El máximo de cuatrocientas hectáreas que quedó en poder de los propietarios de tierras, era una cantidad apreciable que permitió la supervivencia de una fuerte burguesía agraria. Pero dicha ley liquidaba el control de la tierra cubana por poderosas compañías extranjeras y los latifundistas cubanos. De ahí que a partir de su promulgación, el imperialismo y la reacción interna decidieran enfrentarse directamente a la Revolución.
La Revolución en materia de vivienda
Una de las necesidades más apremiantes de la sociedad cubana, recogida en el Programa del Moncada, era la solución del problema de la vivienda. Un sueño casi imposible de todo inquilino era el de ser dueño de la casa en que vivía.
Cuando triunfó la Revolución se tomaron algunas medidas previas como la rebaja de los alquileres y la Ley de Solares Yermos (que obligaba a los dueños a venderlos a la población para fabricar viviendas). Pero la más trascendente de esas medidas fue la Ley de Reforma Urbana, promulgada en 1960. Esta ley hizo propietarios de sus viviendas a la mayoría de los cubanos.
Una característica destacable de esta ley es que no abandonó a su suerte a ninguno de los antiguos casatenientes. Cuando dejaban de percibir las rentas y no tenían otros ingresos, el Estado les garantizaba una pensión vitalicia que fluctuaba entre 150 y 600 pesos mensuales, según el monto de las rentas que percibían.
La campaña de alfabetización
El gobierno revolucionario se trazó la meta de eliminar el analfabetismo en un solo año. Cien mil jóvenes estudiantes, la gran mayoría de los cuales vivían en las ciudades, se ofrecieron voluntariamente para marchar a todos los rincones del país, alojarse en los hogares humildes de los campesinos y enseñar a leer y escribir a los analfabetos.
A estos estudiantes se unieron más de 120. 000 alfabetizadores populares y unos 13. 000 jóvenes obreros, organizados en las brigadas «Patria o Muerte» de la Central de Trabajadores de Cuba.
El mayor obstáculo con el que chocó la campaña de alfabetización es que una buena parte de esos jóvenes tenían que llevar a cabo su misión alfabetizadora en zonas donde operaban bandas contrarrevolucionarias, portando como única arma su cartilla de alfabetización. Las bandas armadas, en su criminal empeño de destruir la obra de la Revolución, atacaban una y otra vez a los jóvenes maestros, asesinando despiadadamente a varios de ellos.
No obstante todos los obstáculos fueron vencidos y al culminar la campaña en 1961 se habían alfabetizado más de 700.000 adultos. Cuba pasaba a ser territorio libre de analfabetismo.
Las organizaciones sociales de Cuba
Los Comités de Defensa de la Revolución (CDR) constituyen la organización de masas más amplia y nutrida del país. Se crearon en cada cuadra de todas las ciudades y en cada zona campesina, englobando a todos los ciudadanos de catorce años o más, independientemente de sus ocupaciones, ideología, sexo, raza, etc., siempre que no sean enemigos de la Revolución.
Aunque la misión fundamental de los CDR era la vigilancia contra la posible actividad del enemigo en el pequeño radio de acción de cada comité, pronto comenzaron a asumir otras tareas: velar por la limpieza e higiene de su zona; colaborar con el Ministerio de Salud Pública en las campañas de vacunación masiva, captación de donantes de sangre, control de epidemias, etc.; preocuparse por la asistencia y el aprovechamiento de los estudiantes del área en sus centros docentes, organizar la recuperación de materias primas útiles a la industria; ayudar al levantamiento de los censos de población y viviendas y a otras investigaciones demográficas; contribuir, en el aspecto organizativo, al buen desenvolvimiento de los procesos electorales, garantizar la discusión libre y democrática, por toda la población del área, de las medidas fundamentales proyectadas por el gobierno de la nación; auxiliar a la Policía Nacional Revolucionaria en el control de la delincuencia, y otras actividades.
Así, toda la población de Cuba quedó agrupada en miles de comités, cada uno de los cuales atiende a una zona pequeña, generalmente de menos de cien personas, convoca reuniones periódicas con ellas, discute colectivamente sus problemas y tiene una dirección elegida democráticamente todos los años. Estas peculiaridades hacen posible que los CDR cumplan exitosamente tareas tan disímiles y los convierte en una de las organizaciones más provechosas para el país y más odiadas por el enemigo.
El Partido Comunista. Al producirse el triunfo de la Revolución en 1959, se mantiene la independencia de las tres organizaciones que llevaron el peso principal en la lucha contra la tiranía de Batista: el Movimiento Revolucionario 26 de Julio, que fue la organización principal, dirigida por Fidel Castro; el Partido Socialista Popular y el Directorio Revolucionario 13 de marzo. La única de ellas que estaba definida históricamente como marxista-leninista era el PSP; pero las tres coincidían esencialmente en los objetivos nacional-liberadores y socialistas del proceso que se iniciaba.
La declaración del carácter socialista de la Revolución en abril de 1961, permitió dar un paso decisivo en la unificación de las organizaciones revolucionarias; el Mr-26-7, el PSP y el DR-13-M acordaron disolverse en junio de ese año, para crear un partido único, el Partido Comunista de Cuba.
Los años del desarrollo económico
(1963-1975)
Entre 1963 y 1975, los medios de producción fueron pasando progresivamente a ser propiedad social. En octubre de 1963, ante la actitud contrarrevolucionaria de la burguesía rural, se dictó una nueva ley agraria que redujo a 67 hectáreas el límite máximo de tierra que podía poseer una persona. Las fincas que sobrepasaban ese límite fueron nacionalizadas, asentándose un golpe decisivo a la burguesía contrarrevolucionaria. Con ello, el 70% de toda la tierra de la isla quedaba en manos de la nación.
Al finalizar el proceso de nacionalizaciones sólo quedaron como formas de propiedad privada las parcelas campesinas (un 30% de las tierras del país) y una pequeña parte del transporte, que siguió funcionando como propiedad personal de quienes lo explotaban directamente.
En la primera década del poder revolucionario, el desarrollo económico no ocupó el centro de la atención del gobierno. El implacable bloqueo económico de EE.UU. y las continuas agresiones de diversa naturaleza, obligaron al Estado a dedicar inmensos recursos a la defensa, a fin de garantizar la supervivencia de la Revolución.
No obstante, comenzaron a realizarse esfuerzos por industrializar el país y modernizar la agricultura. Creció sensiblemente el parque de tractores y se fueron introduciendo las alzadoras de caña y las combinadas, a fin de humanizar el trabajo de la agricultura cañera.
En el quinquenio 1965-1970, el país concentró gran parte de sus fuerzas en alcanzar una producción de 10 millones de toneladas de azúcar: la llamada «zafra de los 10 millones». El crecimiento acelerado de la población y del consumo, la necesidad de recursos para la industrialización del país y, por consiguiente, el imperativo de aumentar considerablemente las exportaciones, exigían un esfuerzo espacial en el primer renglón económico de la nación.
La meta propuesta no pudo lograrse. No obstante, se produjeron ocho toneladas y media de azúcar, la zafra más grande en toda la historia de Cuba.
Imbuidos del deseo de mejorar aceleradamente las condiciones de vida y de trabajo del pueblo, se dictaron numerosas medidas que no estaban de acuerdo con la realidad ni con las posibilidades del país. Comenzó a desarrollarse una política de gratuidades: los círculos infantiles, la entrada a los espectáculos deportivos, la vivienda para los núcleos de bajos ingresos, la comida en los comedores populares, la ropa de trabajo, los uniformes y las botas, eran todos gratuitos. Los impuestos se fueron eliminando y los subsidios se incrementaron.
Del 1970 al 1975 no se produciría una agresión militar directa de Estados Unidos, permitieron sustraer más de ciento cincuenta mil hombres de la defensa del país y prestar mucho mayor atención al desarrollo económico. Se produjo una creciente mecanización de la agricultura cañera, particularmente de la zafra.
A las medidas de carácter educacional tomadas en 1959-1960 se suman: la ley que nacionalizó toda la enseñanza y estableció su carácter gratuito
Latinoamericanismo e internacionalismo
Característica esencial de la Revolución ha sido su internacionalismo y latinoamericanismo. La causa de la Revolución Cubana es la misma que la de los países coloniales y dependientes que luchan por la emancipación nacional y el progreso social, particularmente en América Latina.
De ahí que el internacionalismo haya sido siempre principio fundamental de la política exterior de la Revolución Cubana.
Desde sus primeros años, la Revolución victoriosa ofreció refugio y ayuda a los luchadores revolucionarios perseguidos y brindó su solidaridad moral, política y muchas veces material a los pueblos en lucha: Vietnam, Palestina, Congo, Angola, Mozambique, Etiopía, Guinea-Bissau, Cabo Verde y otros.
Cuba fue promotora destacada del Movimiento de Países No Alineados.
Muy fuerte ha sido también la solidaridad de la Revolución Cubana con las masas discriminadas y oprimidas de EE.UU. y con todos los sectores progresistas de esa nación. Los movimientos por los derechos civiles de los negros, la solidaridad con los latinos y demás minorías nacionales. Ello explica en gran medida la calurosa y fraternal acogida dada a Fidel Castro en New York por las masas negras de Harlem y por otros sectores populares, así como la creciente y conmovedora solidaridad de estos sectores con la Revolución Cubana, en contraposición a la actitud cada vez más hostil del gobierno norteamericano.
Ningún gobierno ha hecho tanto como el cubano por la independencia de Puerto Rico. El gobierno popular y democrático de Salvador Allende recibió de mil formas distintas ayudas del pueblo cubano, y cuando fue derrocado con la complicidad de Estados Unidos e instaurada allí una dictadura fascista, los refugiados chilenos encontraron también en Cuba una segunda patria.
Ernesto Che Guevara: ¡Hasta la victoria siempre!
Ernesto Guevara, El Che, fue combatiente internacionalista contra la dictadura de Batista, fue uno de los principales jefes militares de Cuba Revolucionaria, Presidente del Banco Nacional, Ministro de Industrias, educador de la juventud en el espíritu del hombre nuevo, promotor del trabajo voluntario, fue reconocido legalmente como ciudadano cubano. El Che no tenía, sin embargo, otro anhelo mayor que el de liberar del yugo imperialista a los pueblos de América.
Y en 1965, cuando entendió que la Revolución Cubana podía prescindir de su presencia, salió de Cuba argumentando que otras tierras del mundo requerían el concurso de sus modestos esfuerzos. Su última misión oficial como dirigente del Partido y del Estado, fue la de presidir en diciembre de 1964, la delegación cubana a Naciones Unidas y hablar en nombre de Cuba en la Asamblea General de ese organismo.
A petición del movimiento de liberación del Congo (hoy Zaire), el Che llega clandestinamente a ese país con un grupo de combatientes cubanos con la misión de instruir militarmente a los guerrilleros. Se pone a las órdenes de los jefes congoleños y libra más de cincuenta acciones combativas contra mercenarios sudafricanos, belgas y de otros países europeos, propinándoles importantes golpes, pero sufriendo también la pérdida en combate de algunos valiosos compañeros.
1965, en una importante reunión de dirigentes del Partido Comunista de Cuba, Fidel Castro da lectura a la conmovedora carta de despedida del Che. Había sido escrita en La Habana para ser leída en el momento oportuno. Y se creyó necesario darla a conocer para destruir las intrigas de la CIA que aseveraban que Fidel Castro había matado al Che.
La carta hacía referencia a momentos significativos vividos junto a Fidel, y liberaba a Cuba de toda responsabilidad en la nueva misión guerrillera: «Hago formal renuncia de mis cargos en la Dirección del Partido, de mi puesto de Ministro, de mi grado de Comandante, de mi condición de cubano. Nada legal me ata a Cuba; sólo lazos de otra clase que no se pueden romper como los nombramientos (…) Otras tierras reclaman el concurso de mis modestos esfuerzos. Yo puedo hacer lo que te está negado por tu responsabilidad al frente de Cuba, y llegó la hora de separarnos».
Terminada su misión en el Congo, el Che vuelve a Cuba; está impaciente por iniciar su misión liberadora en Sudamérica. El Che sale clandestinamente de Cuba el 23 de octubre de 1966. En 1967 libran su primer combate en Bolivia . El Che bautiza el movimiento con el nombre de Ejército de Liberación Nacional de Bolivia.
Tan pronto el gobierno de Bolivia conoce la presencia de la guerrilla, pide ayuda a Estados Unidos. El ejército boliviano recibe de inmediato asesoramiento militar, armamentos, equipos y víveres de Estados Unidos. Son realmente el ejército norteamericano y la CIA quienes dirigen todo el operativo.
A pesar de las deficiencias del ejército boliviano su superioridad numérica es aplastante. El 8 de octubre de 1967, los guerrilleros son rodeados. El Che recibe una herida en una pierna, le inutilizan su rifle, se le agotan las balas de la pistola y cae prisionero. Al día siguiente fue fusilado sin juicio previo por orden del presidente de Johnson de Estados Unidos y del presidente Barrientos de Bolivia.
Solidaridad con Angola, Etiopía, Nicaragua y otros países
Ante la agresión de la Sudáfrica racista, contra la República Popular de Angola y a solicitud de ésta, que poco antes se había liberado del colonialismo portugués, Cuba envió un contingente internacionalista que llegó a contar en un momento dado con 53.000 combatientes. Más de trescientos treinta y siete mil cubanos pasaron por Angola en el transcurso de 15 años, y allí, junto a las fuerzas armadas populares angolanas, libraron encarnizadas batallas, hasta lograr, al costo de más de dos mil vidas, la derrota total de los invasores sudafricanos.
Esta victoria no sólo salvó la independencia de Angola, sino que contribuyó decisivamente a la de Namibia y fue un importante factor para la liquidación del apartheid y la transformación de Sudáfrica en una república democrática, no racista.
En 1978, cuando las tropas de Somalia invadieron a Etiopía, gobernada por jóvenes revolucionarios que querían librar al país de la opresión, miseria y atraso que padecía. Cuba respondió a la solicitud de ayuda hecha por ese gobierno, y envió 40.000 combatientes internacionalistas que, junto a los soldados etíopes, derrotaron al invasor y lo obligaron a retirarse del país.
Cuba brindó una permanente solidaridad moral y material a los patriotas nicaragüenses, que con su heroica lucha derrocaron a la tiranía de los Somoza, una de las más viejas y sangrientas de América.
El desastre nuclear de Chernobil, en Ucrania, que afectó a un amplio sector de la población, movió a Cuba a brindar atención médica y hospitalaria a una apreciable cantidad de afectados por las radiaciones, casi todos niños. Más de quince mil de ellos se han instalado en una de las mejores playas del país y han recibido adecuado tratamiento médico, lográndose importantes éxitos en su curación.
Decenas de miles de cubanos han prestado su colaboración en unos sesenta países como maestros, profesores y asesores pedagógicos; médicos y otros profesionales de la salud; constructores, asesores deportivos, especialistas en diferentes ramas de la economía, la ciencia y la cultura. Además, Cuba llegó a tener 25.000 becarios extranjeros de Asia, Africa y América Latina.
El hecho sorprendente de que una nación pequeña, pobre y acosada implacablemente por el país más poderoso y agresivo del mundo de hoy, haya podido prestar esa considerable ayuda a tantos pueblos de la tierra, se explica principalmente por dos razones: el trato justo y solidario que recibió en sus relaciones con la comunidad socialista, particularmente con la URSS, lo que facilitó vencer inmensos obstáculos; y la conciencia internacionalista del pueblo cubano, forjada en su lucha secular contra sus opresores nacionales y extranjeros.
Avances hacia el socialismo. Crisis del sistema socialista mundial y escalada de la agresividad de EE.UU contra Cuba.
La constitución consagra, en el plano jurídico, las profundas transformaciones ocurridas en Cuba en los primeros quince años de Revolución. Entre sus preceptos fundamentales están los siguientes:
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La República de Cuba es un Estado socialista de obreros y campesinos y demás trabajadores manuales e intelectuales. Todo el poder pertenece al pueblo trabajador, y se sustenta en la firme alianza de la clase obrera con los campesinos y demás capas trabajadoras de la ciudad y el campo. El partido Comunista es la fuerza superior dirigente de la sociedad y del Estado. Este último debe prestar todo su apoyo a las organizaciones sociales y de masas, que representan los intereses específicos de los distintos sectores de la población.
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Cuba es un Estado soberano; se consideran ilegales y nulos los tratados, concesiones o pactos concertados en condiciones de desigualdad o que desconocen o disminuyen su soberanía. La República de Cuba es parte de la comunidad socialista mundial, hace suyos los principios del internacionalismo proletario y de la sociedad combativa de los pueblos, y concede asilo a los perseguidos por sus luchas a favor de la liberación nacional, la democracia, la justicia social, la igualdad de todos los hombres, el progreso social y el socialismo.
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En Cuba rige el sistema socialista de economía, basado en la propiedad social de todo el pueblo sobre los medios de producción y en la supresión de las explotaciones del hombre por el hombre. Se garantiza la propiedad personal sobre los bienes que proceden del trabajo propio y sobre los medios que no se utilicen para explotar trabajo ajeno.
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El Estado protege a la familia, la maternidad y el matrimonio; garantiza la educación, la cultura y los derechos fundamentales de todos los ciudadanos, proscribiendo cualquier discriminación por motivo de raza, sexo, color u origen nacional.
La Constitución sienta los principios del sistema electoral cubano, establece el voto universal, igual y secreto de todos los cubanos de 16 años o más.
Los órganos del Poder Popular
Es muy significativo el hecho de que, no siendo obligatorio el voto, la cifra de votantes haya sido sumamente alta en todas las elecciones. La más baja se registró en los primeros comicios, los de 1976, cuando acudió a las urnas el 95,2% de los electores. La cifra más alta se obtuvo en febrero de 1999, con el 99,57%.
Todos los órganos representativos del poder del Estado son electivos y renovables cada cierto tiempo. Los elegidos tienen el deber de rendir cuentas periódicamente de su actuación ante sus electores, y éstos pueden revocarlos en cualquier momento mediante referéndum. Si más del 50% de los votantes se muestran conformes con la revocación, es preciso elegir un sustituto.
Una característica de los delegados y diputados es que la condición de tales no entraña privilegios personales ni beneficios económicos. Como regla, deben desempeñar sus labores en el cargo público sin abandonar su profesión habitual y sin recibir retribución alguna.
Además de en la elección de sus dirigentes, el pueblo participa en las asambleas de rendición de cuentas, en las cuales se debate la actuación de los gobernantes y donde la ciudadanía tiene la posibilidad de plantear sus problemas. Una de las manifestaciones peculiares y más trascendentes de la democracia cubana, es la discusión directa por las masas de las leyes más importantes que se están preparando.
Esa discusión se lleva a cabo a través de las organizaciones políticas y de masas. El anteproyecto es estudiado por los integrantes del Partido y de la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC), que en conjunto sobrepasan la cifra de un millón de miembros; por la central sindical y sus organizaciones, con tres millones de trabajadores; la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños (ANAP), con más de doscientos mil campesinos; la Federación de Mujeres Cubanas (FMC), con más de tres millones y medio de afiliadas; la Federación Estudiantil Universitaria (FEU) y la Federación de Estudiantes de la Enseñanza Media (FEEM), con cerca de medio millón de jóvenes, así como las instituciones sociales: Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), Unión de Periodistas de Cuba (UPC), Asociación de Economistas, etc. Pero la más popular de todas ellas son los Comités de Defensa de la Revolución (CDR), que permiten el debate entre siete millones y medio de personas, es decir, el 84% de la población mayor de 14 años de edad. En el conjunto de la población es difícil que un ciudadano no esté involucrado en los análisis más importantes, pues la mayoría de éstos pertenecen a más de una organización.
De esa forma se garantiza que no quede un rincón del país ni un solo sector de la sociedad sin estudiar cada documento básico que se proyecta, sin emitir opiniones y sugerencias.
Este proceso de análisis se ha hecho con los anteproyectos de Constitución de la República, Código de Familia, Código de Trabajo, Ley de Seguridad Social, Ley de la vivienda, Ley contra la Vagancia y otras.
Guerra de todo el pueblo, desplome del campo socialista y período especial en tiempo de paz.
Frente a la escalada agresiva de Estados Unidos, la dirección revolucionaria cubana toma las medidas necesarias para hacer frente a todas las posibles variantes del enemigo, incluyendo el bloqueo total y la invasión de las tropas norteamericanas por tierra, mar y aire.
La estrategia militar cubana se basa en la doctrina de la guerra de todo el pueblo. No es la guerra exclusiva de un ejército profesional; cada uno de los habitantes del país ¾hombre, mujer o niño¾ tiene un papel específico que desempeñar en los diversos frentes: militar, económico, político-ideológico, sanitario, cultural, etc. La decisión es combatir con todas las fuerzas hasta repeler la agresión o, en caso de ocupación del país por el enemigo, hacerle imposible la vida y derrotarlo.
La Revolución Cubana ha preparado a todo el pueblo para esa situación, que se ha concebido como un período especial en tiempos de guerra, y cuyo momento más extremo sería la opción cero.
El vertiginoso proceso de transición al capitalismo llevado a cabo por los países del Este de Europa tuvo un impacto muy dañino en la economía de Cuba, que se vio obligada a declarar un período especial en tiempo de paz.
El férreo bloqueo económico que Estados Unidos decretó contra la isla y las presiones que ejerció sobre sus aliados, habían obligado a Cuba a concentrar el grueso de sus relaciones económicas y comerciales con la URSS y demás países socialistas. En 1990, más del 80% del comercio exterior cubano se realizaba con el campo socialista.
La isla perdió el 75% de sus importaciones y más del 95% del mercado externo. De 13 millones de toneladas de petróleo que recibía, la cifra bajó a tres millones. Faltaron los fertilizantes, el pienso y los herbicidas. Tampoco había piezas de repuesto para la industria. Faltaban vehículos para el transporte, maquinaria agrícola, materias primas, medicinas, tejidos, e infinidad de productos.
Como resultado de todos estos factores, la economía cubana sufrió un considerable descenso: en 1993 había decaído en más de un 34% en comparación de 1989. La producción azucarera de 1995 fue la más baja en la historia de la Revolución. La falta de energía eléctrica paralizó buena parte de la vida del país y afectó seriamente a la población con frecuentes «apagones». Incluso se redujeron los horarios de emisión de televisión, las funciones de cine, teatro y otras actividades culturales y recreativas. Cerraron o redujeron su actividad muchas empresas, quedando sin empleo ¾aunque no desamparados¾ más de cien mil trabajadores.
Pese al cuadro desolador, en Cuba no se aplicaron políticas «de choque». La inmensa mayoría de los trabajadores que quedaron sin empleo fueron reubicados en otros centros laborales. No se le redujo la pensión a ningún jubilado; no hubo atrasos en los pagos a ningún trabajador activo. No se cerró una sola escuela, ni un hospital o policlínica, ni una guardería. A pesar de todo siguió creciendo el número de profesionales universitarios y continuó descendiendo la mortalidad infantil.
Al desaparecer el campo socialista, Cuba se ve obligada a integrarse a un sistema de relaciones económicas internacionales basadas en el intercambio desigual que rigen en el mundo capitalista.
Por otra parte, en un país como Cuba, que depende en gran medida del comercio exterior, es vital la obtención de divisas para adquirir combustibles, alimentos, maquinaria, materias primas e infinidad de productos para satisfacer las necesidades de una población de once millones de habitantes. El turismo y las inversiones extranjeras desempeñan en estos momentos un papel decisivo en la recuperación económica del país.
La Ley Torricelli, la Helms-Burton y otras agresiones recientes
A mediados de 1992, el representante ultrarreaccionario Robert Torricelli presenta a la Cámara de Estados Unidos un proyecto de ley que lleva su nombre ¾el cual sería aprobado¾ y que reitera la decisión de EEUU de utilizar todos los medios posibles para aplastar a Cuba. Se quiere aniquilar al pueblo cubano por hambre.
La Ley Torricelli otorga potestad al Presidente de EEUU para aplicar sanciones económicas a los países que mantengan relaciones comerciales con Cuba. Dispone, por ejemplo, que los barcos no podrán entrar a puertos estadounidenses si anteriormente han llevado carga o pasajeros a Cuba.
En 1995, una nueva ley, la Hels-Burton, quiere frenar la inversión extranjera, arrogándose facultades extraterritoriales. Dicha ley otorga a los tribunales de EE.UU. el derecho a atender cualquier reclamación de ciudadanos norteamericanos supuestamente afectados por la pérdida de una propiedad en Cuba.
Recuperación sostenida
A partir de 1996 se produce la recuperación económica. Se ha producido una reanimación de importantes ramas de la economía. El sector más dinámico ha sido el turismo, que ha crecido a un ritmo promedio del 21% anual, pese a que el gobierno de EE.UU. ha prohibido a sus ciudadanos viajar a Cuba. En 1997 agentes de la CIA desataron una ola de atentados en instalaciones turísticas de La Habana, uno de los cuales ocasionó la muerte a un joven italiano alojado en el hotel «Copacabana».
Cuba es el país de mayor número de médicos percápita en el mundo. Igualmente significativos son los índices logrados en la educación. La enseñanza preescolar abarca el 98% de la población infantil de 0 a 5 años; todos los niños de 5 a 11 años (nivel primario) están escolarizados, y en la enseñanza media, que abarca los grados de 7mo. Y 9no., la escolarización alcanza el 95% de los adolescentes y jóvenes. Entre 1990 y 1998, pese a las carencias y demás dificultades sufridas durante el período especial, se graduaron más de trescientos mil profesionales universitarios, con lo que suman más de setecientos mil los que ha formado la Revolución en 40 años.
Estos logros no son solamente de carácter cuantitativo. Una muestra de la calidad de la enseñanza puede encontrarse en los resultados de una investigación realizada en once países de América Latina por el Laboratorio Latinoamericano de Evaluación de la Calidad de la Enseñanza, bajo los auspicios de la UNESCO. Se efectuaron pruebas de Matemática y Lenguaje a niños de tercero y cuarto grado de los citados países, y Cuba alcanzó holgadamente el lugar de honor.
También continúan sucediéndose las hazañas deportivas. En los XXVI Juegos Olímpicos, celebrados en la ciudad norteamericana de Atlanta, los deportistas cubanos ganaron 25 medallas dando a Cuba el octavo lugar por países. Y en los XXVII Juegos Olímpicos de Sidney, superaron los resultados de Atlanta al obtener 29 medallas. A pesar de haber ganado más medallas, Cuba ocupó el noveno lugar debido a que el nivel de preparación de los países de mayores recursos se elevó apreciablemente y a que aumentaron los cambios interesados de nacionalidad de muchos deportistas a favor de los países ricos. En los Juegos Centroamericanos y del Caribe la isla sigue ocupando el primer lugar y en los Juegos Panamericanos el segundo. En béisbol, boxeo, levantamiento de pesas, judo, voleibol y otros deportes, Cuba ocupa posiciones privilegiadas.
Cuba y la Unión Europea
Recientemente la Unión Europea, a propuesta del gobierno español, aprobó sanciones contra Cuba, exigiendo cambios en el modelo económico y político de la isla para firmar cualquier acuerdo de cooperación en el marco de Contonou.
La razón esgrimida por la Unión Europea es que en Cuba se había aplicado la pena de muerte a tres personas. En toda Europa existe un rechazo practicamente unánime a las ejecuciones capitales, incluso aunque éstas se lleven a cabo como consecuencia de procesos penales legales.
En el estado español la conciencia abolicionista es, si cabe mayor, sobre todo entre la gente de izquierda. ¡Ha sido tanto lo que se ha luchado para conseguir que la pena de muerte desapareciera, primero del código penal y más tarde del código militar, que el abolicionismo se ha convertido en piedra angular de una penalidad progresista!
Tampoco se puede olvidar que durante cuarenta años la pena de muerte se aplicó con especial preferencia a los luchadores antifascistas y que en 1975 se sintió una amarga impotencia cuando las movilizaciones populares no lograron parar las últimas ejecuciones del franquismo. Está claro que la lucha por la erradicación de la pena de muerte en todos los países es una causa justa y progresista.
No obstante, la Unión Europea no mide a todos los países por el mismo rasero. En el caso de Bolivia, por ejemplo, hemos visto cómo en días pasados el gobierno de Gonzalo Sánchez Lozada ha desatado una oleada represiva contra trabajadores y campesinos y a consecuencia de la misma ha habido 80 muertos. Ante estos hechos la Unión Europea no solo no acordó sanción alguna sino que expresó su apoyo al presidente boliviano hasta que finalmente éste hubo de marchar a su plácido exilio de Miami.
A José María Aznar le conmueven las tres ejecuciones de Cuba pero no tiene ningún reparo en reunirse c intimar con G. Bush, quien ha firmado de su puño y letra varios cientos de ejecuciones capitales durante su etapa de gobernador y es responsable directo de la muerte de más de 13.000 iraquíes civiles
Mientras Bolivia lleva décadas aplicando planes de ajuste estructural del Fondo Monetario Internacional que eliminan los subsidios a la alimentación básica, a la educación y a la salud; que reducen los gastos sociales para la población más pobre, Cuba no ha privatizado ninguna empresa nacional, y sólo admite inversiones extranjeras que aporten capital, mercado y tecnología en condiciones ventajosas para el país, con un control muy estricto por parte del Estado y con un plazo de finalización determinado.
¿Cuál es el resultado de ello? Bolivia presenta un cuadro social cada día más dramático, pese a recibir cuantiosos préstamos del FMI, el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo y de renegociar una y otra vez su deuda externa.
Cuba, por el contrario, no recibe ni un dólar de los organismos financieros multilaterales, está sometida a un bloqueo implacable; pero sin embargo consigue mejorar año tras año sus indicadores de esperanza de vida, mortalidad infantil, calidad de enseñanza y sanidad pública, alimentación, etc.
La posición tan benévola de la UE con las administraciones corruptas del Tercer Mundo y su alianza con Estados Unidos en el cerco a los gobiernos rebeldes de Cuba y Venezuela, por ejemplo, es poco ética y responde a los intereses de sus empresas multinacionales, que en países como Bolivia campan a sus anchas y ocupan el espacio de decisión política que debería corresponder a verdaderos gobiernos democráticos. Responde además a la necesidad de tender puentes con la administración americana, con quien aspira a repartirse los recursos estratégicos de las naciones empobrecidas.
WEB: http://www.nodo50.org/izca/historiacuba.htm
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BANDERA DE CUBA
WEB: http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/b/bd/Flag_of_Cuba.svg/800px-Flag_of_Cuba.svg.png
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ESCUDO CUBANO
WEB: http://es.wikipedia.org/wiki/Escudo_de_Cuba
HISTORIA DE LA BANDERA Y DEL ESCUDO DE CUBA
Cuenta la historia que se encontraba en la ciudad norteamericana de New York, el General Narciso López, luchando por la gesta independentista de CUBA y cansado por sus trajines revolucionarios, se quedó dormido en un parque de dicha ciudad. Al despertarse miró al cielo y vio celajes azules y blancos conjuntamente con una mancha roja que producía el sol poniente.
Una oscilante estrella brillaba al centro. Estos elementos completaban una feliz idea. Emocionado fue en busca de su gran amigo, Miguel Teurbe Tolón (poeta, patriota y dibujante) quien con las Ideas manifestadas por Narciso López, diseñó la bandera cubana, la que fue confeccionada en tela de raso por la prima y esposa de Teurbe : Emilia.
Medía medio metro de largo por treinta y cinco centímetros de ancho, cosida a mano, y la estrella, de bordes curvilíneos, tenia en ellos un estrecho vis, ondulado como trencilla, también blanca.
Las tres franjas azules celestes, más tarde cambiadas por azul turquí o azul marino representaban los tres Departamentos en que estaba dividida la Isla en esos momentos: Occidente, Central y Oriente. Las dos franjas blancas que separan las azules, representan la pureza y justicia de los patriotas libertadores. El triángulo equilátero rojo, simboliza la sangre derramada por los héroes, y la estrella solitaria con una punta hacia arriba, puesta la bandera horizontalmente, representa la unión de un pueblo en un solo fulgor.
La bandera original creada por Narciso López en 1849, tenía la estrella con una punta dirigida hacia el extremo libre del triángulo. La posición actual de la estrella fue determinada por el primer presidente Constitucional de CUBA, don Tomás Estrada Palma, en un Decreto cursado el 21 de abril de 1906. Así también determinó sobre que azul fijar para las tres franjas, decidiendo que éstas fueran de azul turquí.
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WEB: http://www.juanperez.com/banderacubana.html
WEB DE LA IMÁGEN: http://www.embacubasiria.com/images/j000092.jpg

WEB DE LA IMÁGEN: http://www.embacubasiria.com/images/j000092.jpg
GEOGRAFÍA Y CLIMA DE CUBA:
El relieve de la principal isla del archipiélago, está condicionado por su posición en el Arco Insular de las Antillas, en la zona de interacción de las placas de América del Norte y del Caribe. Todo esto determina la heterogeneidad y la complejidad del relieve cubano.
Ubicación
Situada a la entrada del Golfo de México, Cuba es la mayor isla del Caribe. Limita al Este con Haití (77Km), al Oeste con la Península de Yucatán (210 km), al Norte con la Península de la Florida (180 km) y al Sur con Jamaica (140 km). Formada por alrededor de 4 195 cayos, islotes e islas, ocupa una superficie de 110 922 kilómetros cuadrados y 1 200 km de extensión, sobre un territorio principalmente llano y cársico. Su diversa y pródiga naturaleza es dueña de gran variedad de plantas, animales y más de 280 playas, islas vírgenes, grutas, cuevas, montañas, bosques, sabanas y ciénagas, que la convierten en un verdadero paraíso de verdes y azules, dominado por el permanente sol que la acaricia todo el año.
Temperatura.
La temperatura media de Cuba es de 24,6 grados Celsius. La media de verano es de 25 grados Celsius (77 grados Fahrenheit) y la de invierno es de 22 grados Celsius (71.6 grados Fahrenheit).
Estaciones.
Dos estaciones claramente definidas: la de Seca, de noviembre a abril; y la de Lluvia, de mayo a octubre. El promedio anual de precipitaciones es de 1 375 mm.
Cuba es un país predominantemente llano; un 70% de su territorio está compuesto por llanuras. La mayor altura la constituye el Pico Turquino con 1.972 kilómetros sobre el nivel del mar.
El relieve actual presenta en la parte central una llanura caliza en la que abundan los cerros. Sus principales prominencias son:
- Cordillera de Guaniguanico, en la provincia de Pinar del Río,
- Alturas de Santa Clara,
- Macizo de Escambray
Su relieve también contiene fosas marinas y relieves volcánicos. Al sur de la isla se destaca la Hoya Bartlett en la que las fosas de Caimán y Oriente alcanzan la profundidad de 7.119 y 7.238 m.
Hidrografía
La posición latitudinal de la Isla de Cuba, y su configuración alargada y estrecha, condiciona determinadas características de su red fluvial, que presenta dos vertientes, norte y sur. La longitud de los ríos es pequeña y el 85% de ellos presentan una superficie de la cuenca entre 40 y 200 kilómetros cuadrados.
Cuenta con 563 cuencas fluviales, algunas de ellas subterráneas. Los ríos son, en general, cortos e irregulares por el régimen de lluvias y el carácter permeable del suelo. El río de mayor longitud es el Cauto de 343 kilómetros, navegables en su curso bajo. Se destacan, entre sus afluentes, el Salado y el Bayamo. Otros ríos importantes son el Toa, el Sagua la Grande, el Zaza y el Jatibonico del Sur.
Vegetación
La vegetación de Cuba se caracteriza por una alta diversificación, lo que origina diversas formaciones vegetales que comprenden bosques tropicales, manglares, diversos tipos de matorrales y herbazales acuáticos.
Costas
La isla se asienta sobre una vasta plataforma continental de muy escasa profundidad por lo que sus costas presentan golfos, ensenadas, archipiélagos, cayos, arrecifes coralinos, excelentes playas y abundantes bahías donde se han desarrollado importantes puertos y ciudades.
Las costas cubanas tienen una extensión de 5.746 kilómetros; la costa norte con 3.209 kilómetros y en la costa con sur 2.537 kilómetros cuadrados.
Sus temperaturas son homogéneas y sin grandes contrastes en invierno y en verano. La temperatura media anual es de 25ºC. Su precipitación anual oscila en torno a los 1400 mm.
WEB: http://rayuela.uc3m.es/~amorales/cbgeogra.html

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